
Se refiere a un inadecuado ingreso del aire por boca a la vía aérea (El niño respira por la boca).
Esta patología se puede provocar por múltiples alteraciones:
Alergias, adenoides y amígdalas hipertróficas, tabique nasal desviado, escaso desarrollo de los maxilares, entre otras.
Las señales más comunes pueden ser ojeras, salivación excesiva al hablar, halitosis (mal aliento), disminución del olfato y gusto, quejas de dolores de oído frecuente, baba nocturna, sueño agitado, alteraciones articulatorias.
Consecuencias
Puede afectar la articulación, deglución y la audición.
Puede generar alteraciones significativas durante el crecimiento del niño y desarrollo tanto a nivel óseo dental y muscular.
Puede generar disminución de la atención y de la concentración durante el día debido a la falta de un descanso reparador.
Bajo rendimiento físico debido a la falta de oxigenación.