La mayoría de las veces quienes se percatan que un niño presenta dificultades del lenguaje, voz, habla o audición son los propios padres o cuidadores. También son las tías del jardín, profesores, pediatras, neurólogos y otorrinos quienes pueden sugerir una evaluación fonoaudiológica para especificar y corroborar la sospecha de alguna deficiencia comunicativa.

 

Si usted observa que el menor tiene las siguientes dificultades:

Es importante entonces aclarar sus dudas, solicitando una evaluación fonoaudiológica, ya que un diagnóstico oportuno proporciona mayores posibilidades de rehabilitación.